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BP Statistical Review 2018: I Colombia

Por fin saco tiempo de analizar los datos del anuario estadístico de BP. La referencia del sector petrolero. Todo el mundo está pendiente de estos datos, aunque después nadie les saque de verdad partido.

Este es el quinto año que analizo estos datos. Aquí pueden ver los análisis de 2017, 2016, 2015 y 2014. También pueden ver los análisis de todo latinoamérica en el menú superior de BP Statistical Review.

Todos los datos salen del BP Statistical Review 2019, pueden descargarlo y hacer su propio análisis.

Como siempre la mayoría de los datos están en Millones de Toneladas Equivalentes de Petróleo (MTEP), una medida que permite comparar con facilidad todas las fuentes energéticas.

Bueno empecemos poco a poco.

CONSUMO TOTAL DE ENERGÍA PRIMARIA

Gráfico 1. Consumo de Energía Primaria desde 1965. Fuente: Elaboración propia a partir de los datos de BP Statistical Review

Aquí tienen el consumo de energía primaria en Colombia desde 1965. Como ven desde 2009 crece sin descanso y lleva una tendencia similar desde principios de este siglo. Tras las crisis económicas de finales de los 90’s llegó la recuperación, y con ella mucho más consumo de energía. De seguir este ritmo en 20 años llegaríamos a unas 60 MTEP de consumo al año.

Miren como se parece la gráfica anterior a la siguiente:

Gráfico 2. Emisiones totales de CO2. Fuente: Elaboración propia a partir de los datos de BP Statistical Review

Las emisiones de CO2, unos de los principales gases responsables del cambio climático, crecen parejas con el consumo de energía primaria, siguen una curva casi idéntica.

Ese consumo energético se repartió de la siguiente forma por fuentes desde 1981:

Gráfico 2. Consumo total de energía por fuente. Fuente: Elaboración propia a partir de los datos de BP Statistical Review

Así se ve si no apilamos las series:

Gráfico 3. Consumo total de energía por fuente. Fuente: Elaboración propia a partir de los datos de BP Statistical Review

Las que más crecen son el consumo de gas y de hidroeléctrica, seguidos del carbón. La solar, la otra renovable de la que hay datos de producción y consumo es insignificante.

Y aquí tienen el detalle de l cambio entre 2017 y 2018.

Gráfico 4. Consumo total de energía por fuente en 2017 y 2018. Fuente: Elaboración propia a partir de los datos de BP Statistical Review

El crecimiento total es del 1,44%, pero se distribuye de manera desigual. El mayor aumento es en el uso del carbón, que crece más de un 13%, seguido de las renovables (no hidroeléctricas) que crecen un 7,5% y el gas natural que sube un 7,1%. El petróleo sube menos de un 1% y la hidroeléctrica baja 1,2%. Consumimos más energía y además es más contaminante que el año pasado.

En 2018 el petróleo representó más de un 35% del consumo total de energía primaria, la hidroeléctrica más de un 27%, el gas natural, casi un 24%, el carbón un 12,5% y las renovables apenas superaron el 1%.

Así ha evolucionado esta distribución en los últimos 40 años:

Gráfico 5. Serie histórica de la proporción de consumo de energía en Colombia por fuente. Fuente: Elaboración propia a partir de los datos de BP Statistical Review

El porcentaje de consumo de energías fósiles superaba el 80% a principios de los 80’s, cayó por debajo del 70% entre el 2003 y el 2009 y desde entonces esta otra vez por encima de esa cifra. El petróleo vuelve a perder importancia en favor del gas y el carbón se mantiene en su media de la última década. La solar no contribuye en la práctica en casi nada y la hidroeléctrica lleva oscilando entre el 20 y el 30% desde los 80’s.

PRODUCCIÓN TOTAL DE ENERGÍA PRIMARIA

Gráfico 6. Producción total de energía primaria. Fuente: Elaboración propia a partir de los datos de BP Statistical Review

Esta es la producción de energía primaria de Colombia. El máximo fue en 2014 y desde entonces la caída ha sido de más o menos 6 MTEP.

Así es la distribución por fuente energética:

Gráfico 7. Producción total de energía primaria por fuente. Fuente: Elaboración propia a partir de los datos de BP Statistical Review

Como ven la producción de todas las fuentes juntas cae, y cae aun más si nos fijamos solo en las fuentes fósiles.

Veámoslo con más detalle separando las fuentes:

Gráfico 8. Producción total de energía primaria por fuente. Fuente: Elaboración propia a partir de los datos de BP Statistical Review

El carbón y la hidroeléctrica caen, el petróleo se recupera mínimamente y el gas se mantiene relativamente estable. La solar, de la misma forma que en el consumo es residual.

Y ahora fijémonos en el peso proporcional de cada una de estas fuentes:

Gráfico 9. Serie histórica de la proporción de producción de energía en Colombia por fuente. Fuente: Elaboración propia a partir de los datos de BP Statistical Review

A fin de cuentas las energías fósiles representan al rededor de un 90% de la producción total desde hace unos 10 años. Y como ven la fuente más importante y la que más ha crecido en los últimos 20 años es el carbón.

La diferencia, para terminar esta parte, entre la producción y el consumo, es decir, el excedente energético, o dicho de otra forma la energía exportable es la siguiente:

Gráfico 10. Excedente energético total. Fuente: Elaboración propia a partir de los datos de BP Statistical Review

Como ven el excedente energético cae con rapidez. Ya pasaron 5 años desde el pico de exportaciones, no parece probable, a partir de los datos de consumo, sobretodo, intuir que este pico se pueda superar en el futuro.

Veamos ahora la información más detallada de producción y consumo por fuentes (omito la hidroeléctrica, porque el consumo y la producción siempre coinciden)

PETROLEO

Gráfico 11. Producción y consumo de petróleo. Fuente: Elaboración propia a partir de los datos de BP Statistical Review

2018 fue un año de leve recuperación en la producción de petróleo, nada que lxs lectorxs habituales de este blog no supieran ya. Pero el consumo por su parte no aumentó apenas, de hecho lleva en su particular meseta de más o menos 16 MTEP desde 2015.

Gráfico 12. Evolución de las reservas probadas de petróleo en Colombia. Fuente: Elaboración propia a partir de los datos de BP Statistical Review

Este es la evolución de las reservas probadas de petróleo. En este caso la gráfica esta en Miles de Millones de Barriles. Fíjense que el máximo se alcanzó hace casi 30 años y hubo un segundo pico mucho más bajo hace ya 5 años. Salvo milagro de la mano del fracking o de las perforaciones costa afuera, muy poco probables, caras y contaminantes, al petróleo en Colombia le queda un camino cada vez más complicado por delante.

Eso quiere decir, que las exportaciones, a pesar de haber aumentado este año, no tienen muy buena pinta en el largo plazo:

Gráfico 13. Evolución del excedente de petróleo en Colombia . Fuente: Elaboración propia a partir de los datos de BP Statistical Review

 

CARBÓN

Gráfico 14. Producción y consumo de carbón. Fuente: Elaboración propia a partir de los datos de BP Statistical Review

El carbón ya lleva 8 años en su propia meseta productiva, tambaleándose al rededor de las 60 MTEP en 2018 con una de las caídas más abultadas desde los años 80’s. Las exportaciones evindentemente también bajan.

Gráfico 15. Exportaciones de carbón. Fuente: Elaboración propia a partir de los datos de BP Statistical Review

GAS

Gráfico 16. Producción y consumo de gas. Fuente: Elaboración propia a partir de los datos de BP Statistical Review

La producción de gas se ha recuperado, pero aún sin sobrepasar el máximo al que llegó en 2013. Al mismo tiempo que el consumo sigue batiendo récords cada año.

La década de exportación de gas se acabó más estrepitosamente de lo que llegó. Volvemos a ser importadores de gas.

Gráfico 17. Exportaciones/Importaciones de gas. Fuente: Elaboración propia a partir de los datos de BP Statistical Review

 

Ahí les dejo los datos. Dejen sus comentarios, conclusiones o lo que quieran en los comentarios. Y sigan pendientes.

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Actualización Nacional abril 2019

Bueno, cuatro meses después de la última actualización, vuelven los datos de producción petrolera nacional.

Después de este parón en las publicaciones de este blog he hecho algunos cambios mínimos. Lo más importante es el formato de los gráficos (lo verán más adelante).

También intentaré volver a publicar más a menudo, tal vez una o dos veces al mes por ahora y trataré de añadir un punto de vista más global al análisis a través de las traducciones de los posts de peak-oil.org. Actualizaré muy pronto la sección de enlaces y volverá también la actividad en redes sociales, aunque por ahora también con menor intensidad. Y hasta ahí los cambios. Empecemos.

Esta es una actualización de los datos nacionales, porque los datos por campos no están disponibles. La ANH no ha actualizado nada desde diciembre.

Vamos a empezar, como siempre, con la producción nacional total:Produccion nacional y precio brent

El incremento del precio desde menos de 30US$ el barril hasta cerca de 80US$ a finales del año pasado y su posterior caída han tenido un reflejo en la producción. La nueva meseta que estaba entre los 800 y los 850 mb/d se rompe hacia arriba. En los últimos años se ve que siempre hay un retraso de entre 6 meses y un año entre la subida de los precios y el aumento de la producción.

Este retraso se ve con más claridad si nos fijamos en lo que ocurrió desde 2014

La producción se acerca muy lentamente a los 900.000 b/d, todavía más de 100.000 barriles por debajo del nivel máximo alcanzado entre 2013 y 2015, cuando el precio del barril de Brent promedió más de 100US$.

La variación mensual de la producción fue altísima en el periodo que va desde finales de 2011 hasta finales de 2018, como se puede ver en la siguiente gráfica.

Sin embargo en los últimos meses esa variación se ha relajado y se encadenan ligeras subidas durante varios meses consecutivos.

Una vez más, se ve mejor si nos fijamos en el periodo que empieza en 2014:

Desde la segunda mitad de 2018 las subidas, aunque ligeras, se suceden mes tras mes, con la excepción de los meses de febrero y marzo de 2019, que presentaron ligeras caídas.

Así queda entonces lo que llevamos 2019 comparado con los años anteriores:

Parece un año que empieza con bastante estabilidad en el terreno nacional. Las subidas que empezaron en la segunda mitad de 2018 no parecen tener continuidad, pero no vuelven aún las caídas abultadas que hubo en 2016, el peor año de la última década. Tendremos que esperar a que salgan los datos por campos para comprobar de donde provienen esas subidas y bajadas.

Esta estabilidad contrasta, sin duda, bastante con el panorama internacional donde entre el colapso de la producción venezolana, la expansión de la producción estadounidense y las tensiones en medio oriente plantean una situación complejísima que esta afectando ya y afectará mucho más a Colombia en el medio plazo.

Pronto volveremos con más.

Resumen del año. Parte I

Este año se está despidiendo por la puerta grande en todo lo que tiene que ver con el petróleo a nivel nacional y también a nivel global.

En este post quiero revisar las cosas que más relevancia tuvieron en estos 12 meses fuera de Colombia (en un futuro post revisaré las cuestiones nacionales) para que cualquiera se puede hacer una idea de cómo está la cuestión. Ya les adelanto que está regular.

El fenómeno del pico del petróleo demuestra toda su importancia cuando se mira a nivel global. El panorama nacional es interesante para mí por cuestiones obvias, pero Colombia no es un actor importante en este campo y el pico en un país no tiene porque tener mucha influencia en lo que pasa en el resto del mundo.

PRODUCCION

Veamos entonces para empezar como está la producción global de petróleo hasta 2018. Obviamente no tenemos datos finales de este año, así que haremos el resumen con los últimos datos posibles, la mayoría son de la primera mitad del año. Como ésta es la primera vez que hago este tipo de resumen anual, voy a incluir tendencias más largas para contextualizar mejor la información:

Fuente: peakoilbarrel.com

La producción de petróleo crudo ha retomado las subidas a nivel global, de forma que hasta mediados de 2018 la producción se situaba cerca de los 82 millones de barriles diarios.

La producción sigue subiendo, pero la mayoría de los aumentos significativos se concentran en pocos lugares:

De hecho, si miramos los cambios en la producción desde 2005 vemos qué países reducen su producción y cuales la aumentan:

Estados Unidos, Irak, Canadá y Rusia son los principales soportes de este crecimiento. Ahí está también Colombia cuya producción ha subido un poco con respecto a la de 2005, aunque como ustedes ya saben ha ido bajando desde 2013.

Entonces se extrae cada vez más petróleo y la producción crece. No hemos llegado al pico del petróleo global, aunque en muchos países, incluido Colombia (y México y Venezuela y Argentína… tres de los más importantes de la región) ya pasó hace años.

Todo bien entonces ¿no?

DESCUBRIMIENTOS

Bueno pues regular, porque se extrae petróleo a más velocidad que nunca, pero no se descubre igual de rápido:

En la primera mitad de 2018 se ha descubierto más petróleo, en proporción, que en 2017 y 2016, pero es que esos años han sido malisismos en cuanto a descubrimientos (y ojo que esta gráfica incluye el gas en rojo). 2014 y 2015 no fueron tan malos ¿no?

Bueno… depende de con que los compare uno, en realidad están entre los peores años de la historia petrolera global…

La tendencia es terrible. La inmensa mayoría del petróleo del que disponemos se descubrió entre los años 40’s y 60’s, (¡hace más de medio siglo!) desde entonces los descubrimientos son cada vez menores. Mezclen producción alta y descubrimientos bajos y el resultado es, seguramente, escasez en el futuro.

Fuente: https://www.iea.org/weo218/

Esto es lo que dice la IEA (la Agencia Internacional de la Energía). Hasta 34 millones de barriles al día habría que producir para rellenar el declive observado de los campos actualmente en producción más el aumento de la demanda. Eso es más que lo que producen los tres pincipales productores del mundo juntos, Rusia, USA y Arabia Saudita.

PRECIOS

Durante todo este año los precios parecía que iban a seguir subiendo.

Fuente: oil-price.net

Hasta que llegó octubre y todas las ganancia del año se perdieron. De hecho es la caída más fuerte desde 2015, cuando los precios tocaron fondo por debajo de los US$40 en el caso del Brent (de referencia en Colombia).

Ahora mismo, mientras escribo, el Brent está tambaleándose debajo de los US$60

Fuente: oilprice.com

Y esto después de un acuerdo de la OPEP+ (OPEP más otros 14 países, incluído Rusia) para recortar la producción en 1,2 millones de barriles diarios:

La cotización del crudo se ha disparado tras conocerse las primeras informaciones sobre un acuerdo del cártel de países exportadores de petróleo, la OPEP, con Rusia y otros países productores que no pertenecen a la organización. Con esta medida, la oferta se reducirá a partir de enero en unos 1,2 millones de barriles diarios

Esta noticia es de hace 3 días y los precios vuelven a estar en el mismo nivel que antes del acuerdo…

¿Qué es lo que está pasando? Pues el crecimiento económico se reduce, la deuda aumenta, los bancos centrales dejan de comprar activos… Pues un poco de todo eso y seguramente mucho más… Sigan pendientes…

Actualización Nacional agosto 2018

Pongámonos al día otra vez en la producción de gas y petróleo en Colombia. Para esta actualización voy ha ampliar las fuentes de dos formas. Por un lado al tradicional análisis de los datos de producción de petróleo de la ANH voy a añadir, espero que de forma continuada, los datos de producción de gas de la misma agencia. Por otro lado voy a utilizar también el informe de taladros que hace Campetrol mes a mes.

PETRÓLEO

Aunque ahora, en Octubre los precios del barril de Brent, el de referencia para el país han subido hasta los US$80, para agosto las cosas estaban más baratas, cerca de los US$70.

Así mismo el negro recurso fluía con estabilidad en la que se está convirtiendo en la meseta más larga de la historia productiva nacional, con permiso del valle que duró desde mediados de 2003 hasta finales de 2007.

La subida de precios que empezó a finales de 2015 y que recuerda bastante a la de 2005-2006 (que ya sabemos a donde terminó) no ha tenido todavía un efecto claro en la producción petrolera.

Aquí se ven las cosas más de cerca

La producción se situó en 866.480 b/d, la más alta del año.

Es verdad que hay una ligerísima tendencia alcista, pero es tan tenue que no se puede aventurar mucho sobre lo que pasará.

GAS

El gas por su parte es mucho más volátil

Produccion de gas

Viene subiendo durante todo este año y ya está de forma medio estable al rededor del millón de pies cúbicos diarios.

Comparado con el petróleo tanto la caída como la recuperación está siendo más rápida:

TALADROS

En pocas ocasiones he incluido estos datos en las actualizaciones así que voy a hacer una breve introducción.

Los taladros son las herramientas que se usan para perforar la tierra en busca de hidrocarburos. Cuando en un sitio se sospecha que hay petróleo o gas, porque ya se han hecho pruebas de otro tipo, el paso siguiente es perforar para ver si realmente hay petróleo o gas ahí y extraerlo para refinarlo, comercializarlo, etc, etc. De forma que la cantidad de taladros que hay en un lugar son un buen indicador del estado de la industria en un momento dado.

Desde hace al menos un año la cantidad de taladros contratados en Colombia viene aumentando:

De menos de 120 hace un año pasamos a más de 150. Sin embargo siempre ha un cierto número de taladros que a pesar de estar contratado no está operando. En agosto de este año el número de taladros operando era de 130, dos más que en julio y 43 más que hace un año.

De todos estos taladros unos están efectivamente perforando nuevos pozos y otros no. Los primeros son los llamados taladros de perforación o taladros de drilling. De esos, en agosto había ya 49, 10 más que hace un año.

Y el resto son taladros de workover o de mantenimiento sirven por ejemplo para ampliar el diametro de un pozo o su profundidad.

Aunque la cantidad de taladros de drilling nos puede dar una idea de cuanto petróleo se está descubriendo esto no nos dice nada de la tasa de éxito de los mismos. Muchas veces se perfora y no se encuentra nada o se encuentras cantidades de petróleo demasiado escasas para ser rentables o de características que no son las deseadas.

En cualquier caso el aumento de taladros con una tasa de éxito constante (lo cual es dificil) quiere decir que se está encontrando más petróleo que hace un año. En cualquier caso esta tendencia no se refleja aún claramente en la producción, probablemente porque como vemos en las acualizaciones por campos el petróleo que se ha descubierto en los últimos años solo alcanza para cubrir las caídas de los campos que ya están maduros.

Y hasta aquí la actualización nacional de agosto.

Permanezcan atentxs!

 

Actualización por campos

Tras 10 meses en los que la ANH no publicó datos por campos de gas ni petróleo, este mes por fin lo hizo.

Con los datos ya en la hoja de excel voy a hacer la actualización más completa hasta la fecha.  Voy a analizar 30 campos hasta mayo del 2018. Para datos más actualizados a nivel nacional vean la actualización hasta junio. Y esperen la siguiente actualización nacional de datos de gas y petróleo hasta julio en unos días. Empecemos.

Los 14 más grandes

La siguiente gráfica es de la producción total nacional por campos.  Las franjas de colores de abajo son los 14 campos que siempre analizo.  Hace menos de dos años eran casi el 60% del total de la producción y ahora son poco más del 55%. La franja gris oscura es el resto de campos.

Graf. 1. Producción nacional por campos

Como ya hemos visto en las actualizaciones nacionales la nueva meseta se mantiene estable entre 850 y 860 mil b/d. Desde octubre del año pasado los vaivenes han ido más bien entre los 820 y los 870 mil b/d.

En los 14 campos más importantes, el abultado descenso que se dió en 2015-2016 ha dado paso a una caída más ligera que parece continuar.

Graf. 2. Producción de los 14 campos más importantes del país.

Estas caídas, tanto la abultada como la más ligera siguen de cerca el comportamiento de Rubiales, que sigue siendo el campo más importante del país.

Graf. 3. Producción de Rubiales y Castilla Total (Castilla más Castilla Norte)

Tanto en Rubiales como en Castilla (este caso Castilla y Castilla Norte) se asomaba, a finales del año pasado, una cierta recuperación, pero en los últimos meses ha vuelto a haber bajadas que dejan la producción de ambos bastante estable. Estable dentro de lo que significa para el campo más importante del país haber perdido más del 40% de su producción.

Todos los demás grandes campos que producen más de 40mil barriles al día han pasado su pico máximo hace relativamente poco. No hace mucho Castilla, Chichimene, Quifa y Castilla Norte producían más de 50 mil barriles, hoy solo Castilla y Chichimene se mantienen por encima de esa cifra.

Graf. 5. Producción de Castilla, Quifa, Chichimene y Castilla Norte.

En el siguiente grupo, los que producen entre 20 mil y 40 mil b/d, hay que destacar como siempre a Caño Limón que ha perdido dos tercios de su producción en unos 9 años. Chichimene SW baja de los 20 mil b/d y Pauto Sur  y La Cira casi empatan por encima de los 31 mil b/d.

Graf. 6. Producción de Caño Limón, La Cira, Pautosur y Chichimene SW
Graf. 7. Producción en Casabe, Yariguí-Cantagallo, Moriche, Costayaco y Ocelote.

Los más pequeños de este grupo producen (o más bien producían) entre 10 y 20 mil b/d. Costayaco, por ejemplo, llegó a producir 20 mil b/d hace 5 años y hoy produce menos de 10 mil. Todos estos campos pierden relevancia. Ningúno supera ya los 15 mil b/d. Cuando vayan cayendo por debajo de los 5 mil b/d, algo que ocurrirá a finales de este año en algunos casos, los iré sustituyendo por campos más relevantes.

Arauca

La producción en Arauca, como dije en la anterior actualización también va por el camino de la irrelevancia. Entre 2009 y 2018 ha perdido aproximadamente un 50% de su producción.

Graf. 8. Producción sumada en el departamento de Arauca.

A la caída de Caño Limón, que acabamos de ver, se suman también las caídas en Caño Rondón y Chipirón, los dos campos que permitieron mantener estable la producción del departamento entre el 2011 y el 2015. Ambos han sido campos de desarrollo muy rápido pero también de caídas muy bruscas, en el caso de Caño Rondón de al rededor del 75% en solo 4 años.

Graf. 9. Producción en Caño Rondón y Chipirón.

 

Barrancabermeja

Por el contrario barrancabermeja esta en su mejor momento en años. La Cira ha empezado el año con la producción más alta de por lo menos la última década. Infantas es un poco más incierto y  parece seguir en una larga meseta sin una tendencia muy clara.

Graf. 10. Producción en La Cira e Infantas

La producción total de Barracanbermeja también esta en un buen momento, rozando los 50 mil b/d.

Graf. 11. Producción sumada de los campos de Barrancabermeja

Nuevos campos

He creado este grupo con los campos que han aparecido o se han hecho relevantes después de la aparición de este blog, es decir después de 2014. Algunos empezaron a producir en 2015 y otros solo han empezado a ser elevantes el año pasado. Probablemente de aqui salgan los campos que sustituyan a Costayaco y Ocelote, si su declive no se acelera.

Graf. 12. Producción de nuevos campos relevantes.

Juntos ya producen más que Castilla, el segundo mayor campo del país. Si siguen a este ritmo, cosa dificil pero no imposible, pronto superarán a Rubiales. Esto que puede parecer una buena noticia en realidad no lo es. Para producir lo mismo que produce un buen campo de los de antes se requiere de la suma de seis. De esos seis ya hay dos que parecen estar en problemas, Avispa y Tigana.

Graf. 13. Producción sumada de nuevos campos relevantes.

Para verlo con perspectiva hay que pensar que el crecimiento de todos estos campos solo he permitido primero reducir las caídas y luego mantener la meseta. A no ser que aparezcan nuevas cuencas costa afuera o se empiece a usar el fracking a gran escala, algo que esperamos que no ocurra, no se puede esperar mucho más que esto del sector petrolero colombiano.

Y hasta aquí la actualización por campos. Permanezcan atentos a futuras actualizaciones.

BP Statistical Review 2017 I: Colombia

Por cuarto año consecutivo analizo los datos de la BP Statistical Review con el foco puesto en Colombia.

Cuando empecé este análisis en 2015 (con los datos de 2014) el consumo y la producción aun crecían. El crecimiento se estaba realentizando y avisábamos de cambios en el futuro. En 2016 con los datos de 2015 ya se apuntaba el pico de producción de energías fósiles (gas, carbón y petróleo). En 2017 con los datos de 2016 aparte de confirmar las caídas de la producción de combustibles fósiles ya se veía un posible pico del consumo total de energía primaria, y uno ya claro de fuentes fósiles.

Ahora, con los datos de 2017 vamos a ver si las tendencias se mantienen y estos datos se confirman.

Antes de continuar solo dos aclaraciones.

  1. La región, centro y sudamérica, latinoamérica o cualquier concepto similar se refiere a: Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Perú, Trinidad y Tobago, Venezuela y Otros países de Centro y Sudamércia (México, por lo tanto no está incluido)
  2. Todos los datos están en Millones de Toneladas Equivalentes de petróleo (MTEP) una medida que permite comparar todos los tipos de energía en los mismos términos.
  3. Los datos de BP, a pesar de ser generalmente aceptados sufren cambios dificiles de explicar de un año a otro. Estos cambios pueden distorsionar un poco los datos, aunque no parecen afectar a las tendencias generales, que son, a fin de cuentas, las más importantes. Para ver las diferencias pueden revisar los posts anteriores que están enlazados en el menú superior de la página.

Contexto latinoaméricano

Gráfico 1. Comparación del consumo total de energía primaria entre Colombia y el total de Amercia Central y del Sur

Como siempre, hay que reconocer que Colombia no es un país muy relevante en cuanto al consumo de energía primaria si lo comparamos con el resto de la región.

Gráfico 2. Comparación del ratio de crecimiento del consumo entre Colombia y Amercia Central y del Sur

El consumo de energía primaria crece ligeramente tanto a nivel nacional como regional. El año pasado avisábamos de que tal vez 2017 sería el primer año de contracción. Este año los datos de consumo han sido revisados y finalmente el consumo continúa creciendo. Eso sí, un poco menos que el año pasado.

Comparada con la media de los paises de Centro y Sudamérica Colombia es menos dependiente del petróleo, el gas natural, la nuclear y las renovables y más dependiente que la media del carbón y la hidroeléctrica.

Gráfico 3. Comparación del consumo por energía primaria entre Colombia y Centro y Sudamérica

Consumo total en Colombia: medio pico

Este es el reparto del consumo de energía primaria por fuentes en 2017 en Colombia.

Gráfico 4. Consumo de energía primaria en Colombia en 2017 separado por fuentes.

En los últimos 10 años el petróleo ha aumentado su importancia hasta representar casi un 40% del total, revirtiendo una tendencia de casi 40 años en los que el petróleo venia perdiendo relevancia.

Gráfico 5. Histórico de la proporción del consumo de petróleo, gas natural, carbón, hidroeléctria y otras renovables en Colombia.

Como decíamos antes el consumo de energía primaria en Colombia,  sigue creciendo, parece mantener una tendencia lineal que se reduce en los últimos años. Los datos desde 2006 hasta ahora se han revisado, de tal forma que si el año pasado el consumo más alto se registraba en 2016 con 41.1 MTEP, este año ese dato se revisó en  al alza (42.1 MTEP) y 2017 superó esa cifra y se colcó en 42.6 MTEP.

Gráfica 6. Consumo de energía primaria en Colombia

Es interesante recalcar que la crisis de 2008 que afectó tan fuertemente a los países desarrollados, apenas se percibe en el consumo de energía primaria en Colombia. Nada comparada con la crisis de finales de los 90.

Cuando vemos los datos por fuentes queda claro que el crecimiento del consumo se debe casi exclusivamente al aumento del consumo de energía hidroeléctrica.

Gráfico 7. Consumo sumado de todas las energías primarias en Colombia entre 1965 y 2017
Gráfico 8. Consumo de todas las energías primarias en Colombia entre 1965 y 2017

En cuanto al consumo de energías fósiles, el pico de consumo se retrasa un año, gracias de nuevo a la revisión de los datos. El año pasado el pico se situaba en 2015 (30.5 MTEP) y ahora se situa en 2016 (31.2 MTEP). En 2017  el consumo cae por debajo de 30 MTEP.

Gráfico 9. Consumo total de energías fósiles en Colombia. El púnto máximo se ha revisado y es 2016

Producción total: ¿tres picos?

El pico de producción de energía primaria es mucho más claro.

Este año he incluído los datos de producción hidroeléctrica para tener un panorama más completo (no he metido el resto de renovables porque los números son tan bajos que no afectan en nada a las cifras generales).

El BP Statistical Review solo da los datos de producción hidroeléctrica en TWh (Tera Wats Hora) así que he utilizado el factor de conversión que utiliza la International Energy Agency. Esto no debe ser muy exacto, y solo tiene sentido orientativo. El resultado es este:

Gráfico 10. Producción por fuente energética. Energías fósiles más hidroeléctrica

Todas las energías fósiles caen este año. La tendencia de caída es constante en el gas natural, se reduce en el petróleo y el carbón sigue en una meseta ondulante desde hace ya casi una década. Este es el tercer pico que no es tan claro. La producción hidroeléctrica sube.

Curiosamente mientras que la producción hidroeléctrica es apenas de 4,87 MTEP en 2017, el consumo es de más 13 MTEP. Esto quiere decir que se importan unas 8 MTEP de energía hidroeléctrica. No tengo ninguna información al respecto, pero parece raro. Si alguien sabe algo les agradezco cualquier pista.

Gráfico 11. Producción sumada por fuente energética. Energías fósiles más hidroeléctrica

Sumar o no sumar la hidroeléctrica no cambia en nada el panorama general. El pico de producción se produjo en 2014 y la caída en estos tres años es de entre el 6 y el 7% dependiendo, respectivamente, de si se tiene en cuenta la hidroeléctrica o no.

Ahora vemos caso por caso el petróleo, el gas y el carbón.

El petróleo

Gráfico 12. La producción (azul) y el consumo (rojo) de petróleo en Colombia. Se pueden identificar hasta tres picos de producción. El primero en 1970, el segundo en 1999, que fue el del crudo liviano y el tercero y tal vez definitivo en 2013-2015, una vez que incluso los campos de crudo pesado están llegado a su máximo extractivo.

La producción de petróleo modera su caída y el consumo igualmente modera su ascenso. La caída de la producción ya acumula un 15% desde su pico y el consumo aumenta un poco más de un 4% en el mismo periodo. Con los datos que tenemos a nivel nacional ahora mismo parece que la tendencia de caída se va a mantener, aunque seguirá suaviandose en 2018.

Gráfico 13. La línea azul representa la relación entre el consumo y la producción. Cualquier punto por encima de 100% implica más consumo que producción (importación). Cuanto más baja la línea azul significa menor porcentaje consumido del petroleo producido (es decir, exportación)

Colombia ya consume cerca del 40% del petróleo que produce, lo que deja su capacidad de exportación en mínimos de los últimos 8-10 años.

No es claro si por la posición de Colombia en el tablero internacional el consumo se tendrá que reducir para poder seguir abasteciendo a nuestros compradores, o si Colombia tendrá capacidad de importar.

El Gas

Los datos del gas son de los que han sufrido más revisiones, hasta el punto que al parecer colombia no importa gas natural, algo que se suponía ya había pasado el año pasado.

Gráfico 14. Consumo y producción de gas. Se puede observar como la producción seguía una curva de crecimiento más o menos lineal para acelerarse a partir de 2007 lo cual probablemente haya acelerado su caída desde 2013.

Según los datos de BP Colombia ya estaba importanto gas en 2016. Sin embargo según los de este año ese extremo se evita por muy poco.

Gráfico 15. La línea azul representa la relación entre el consumo y la producción. Cualquier punto por encima de 100% implica más consumo que producción (importaciones). Cuanto más baja la línea azul significa menor porcentaje consumido del gas producido (exportaciones).

 

El Carbón

La producción de carbón lleva casi una década estancada, a cada subida le sigue una bajada casi equivalente. Esta meseta productiva no tiene precedentes en la producción de carbón en Colombia, veremos si salimos hacia arriba o hacia abajo.

Gráfica 16. Producción y consumo de carbón. La producción creció de forma casi exponencial hasta 2011, a partir de entonces se encuentra estancada.

El consumo esta cayendo con fuerza después unos cuantos años de ligeras subidas. Esto hace que la proporción de carbón consumido internamente vuelva a caer.

Gráfico 17. La linea azul representa la relación entre el consumo y la producción. Cualquier punto por encima de 100% implica más consumo que producción (importaciones). Cuanto más baja la línea azul significa menor porcentaje consumido del carbón producido (exportaciones).

Relación producción consumo total

Aunque se consume internamente una proporción relativamente baja de la producción de energía primaria, desde 2011 la relación esta empeorando, situandose ahora en el 35%. Sin embargo es interesante notar que desde la década de los 70’s no había tantos años consecutivos de aumento de la proporción del consumo interno.

Gráfico 18. La linea azul representa la relación entre el consumo y la producción. Cualquier punto por encima de 100% implica más consumo que producción (importaciones). Cuanto más baja la línea azul significa menor porcentaje consumido del carbón producido (exportaciones).

Sin embargo el hecho de que esta relación se mantenga baja se debe al peso del carbón, la fuente energética más importante del país, pero que se consume muy poco. Si la sacamos del gráfico el resultado es que se consume más del 65% de lo producido.

Gráfico 19. La linea azul representa la relación entre el consumo y la producción. Cualquier punto por encima de 100% implica más consumo que producción (importaciones). Cuanto más baja la línea azul significa menor porcentaje consumido del carbón producido (exportaciones).

Conclusiones

El carbón y no las renovables, ni la hidroeléctrica, ni siquiera el petróleo ni el gas, es la energía primaria en Colombia por excelencia. Tiene más presente y más futuro que ninguna de las otras, por muy paradójico que pueda parecer, justo ahora que en el mundo todos intentan deshacerce de el.

El pico del petróleo y del gas empiezan a acumular años, y aunque el consumo no crece al mismo ritmo en ambos casos la importación se acerca. La del gas esta encima y la del petróleo seguramente llegue en la década siguiente. Lo cual es un problema porque para ese momento nuestros vecinos productores, notablemente Venezuela, Ecuador y México estarán en una situación similar, es decir, produciendo cada vez menos y por tanto reduciendo sus exportaciones. Al mismo tiempo es posible que nuestro principal vecino importador, Estados Unidos, empiece a necesitar cantidades crecientes de petróleo porque el shale se estará desinflando para entonces. ¿Vamos a competir con ellos directamente por el recurso?

La energía hidroeléctrica es la única fuente renovable que tiene algo de peso en el mix energético colombiano, aún así está muy por detrás del gas y representa apenas una pequeña fracción de lo que aportan el petróleo y el carbón. Háganse una idea entonces, del peso que tienen las renovables más de moda como la eólica y la solar fotovoltaica y del cambio tan increíble que tendría que suceder para que deverdad representaran una alternativa.

Todo el resto de las conclusiones se los dejo a ustedes.

 

Actualización petrolera de abril

No hay grandes novedades en la producción petrolera colombiana en el mes de abril. La subida de precios que se viene dando desde hace más de un año cuando el precio tocó fondo al rededor de los 30USD por barril, ha tenido el único efecto de evitar que las caidas continuen, llevando a Colombia a la nueva meseta productiva de más o menos 850 mil barriles diarios, un nivel similar al del pico previo que se dió a finales de los 90’s.

Si bien es cierto que parece dibujarse una salida de la meseta hacia arriba, la tendencia es tan leve que no se puede descartar que ocurra lo contrario.El precio del barril se ha multiplicado por 2.5 aproximadamente en este último año y actualmente se mueve cerca de los 75USD, un nivel de precios históricamente alto pero que tal vez no sea suficiente como para incrementar la proxiducción, sobretodo ahora que los grandes campos siguen reduciendo su producción.Desde hace más o menos un año la producción intercala subidas y bajadas casi equivalentes, algo típico en las mesetas productivas.

Mi apuesta sigue siendo que la salida será hacia abajo, pero habrá que seguir pendientes de como evolucionan los campos más importantes y los campos nuevos que han hecho posible mantener la meseta.

En cualquier caso la ANH esta demorándose más de lo normal en sacar los datos por campos. Las estadísticas llevan tiempo deteriorándose, así que tal vez en un tiempo no podremos seguir la evolución de la producción en este país.

Actualización nacional de marzo

La inestabilidad socio-política sigue causando vaivenes importantes en el sector petrolero colombiano. En marzo la producción se situó en los 856.478 barriles al día, frente a los 823.050 de febrero. Este mes vuelven las subidas tras dos meses de caídas fuertes:

Según el Minsiterio, este incremento obedece al restablecimiento de la producción en los campos Castilla, Casitlla Norte, Castilla Este, Chichimene y Copa que estuvieron fuera de servicio por orden público. 

Lo interesante es que estos cambios ya no se explican por los problemas que causan los atentados a la infraestructura de Arauca, que recordarán sin duda los lectores habituales de este blog, sino que a estos problemas se añaden los que, debido a las protestas y a la conflictividad socio-política, aparecen en el Meta, el departamento petrolero por excelencia.

Producción y precios desde 1997
Fig. 1. Producción de Petróleo en Colombia desde enero de 1997 (línea azul) y precios del barril de Brent (línea roja). Elaboración propia con datos de la ANH y de eia.gov

Parece que se está dibujando una temerosa salida hacia arriba de la nueva meseta de los 850.000 barriles  y se puede ver una ligerísima tendencia alcista desde agosto de 2016 cuando se tocó fondo despues de las grandes caídas que dejaron la producción en 827 mil barriles. Esta salida hacia arriba, sin embargo será, si llega a ocurrir, limitada. De todas formas los últimos datos de producción añaden bastante incertidumbre a la cosa.

Fig. 2. Variación mensual en la producción de petróleo en Colombia desde enero de 2014. Elaboración propia con datos de la ANH.

De no ser por las protestas, boicots y problemas sociales que están extendiendose por diferentes zonas, la producción parece ser capaz de crecer a niveles superiores a los vistos en los últimos 4 años. Sin embargo como todavía no tenemos datos por campos más allá de los de octubre del año pasado, poco más podemos analizar.

Fig. 3. Producción de Petróleo en Colombia desde junio de 2014 (línea azul) y precios del barril de Brent (línea roja). Elaboración propia con datos de la ANH y de eia.gov

La subida de precios que lleva dándose desde finales del 2015 no ha tenido más efecto que frenar las caídas. Es posible que el descubrimiento de nuevos pozos se acelere y tal vez también que haya más recobro mejorado que permita mantener el nivel y tal vez subirlo un poco. Pero a no ser que haya cambios muy importantes en el régimen de producción y pasemos a uno no convencional, basado en el fracking y el costa afuera, algo que tomará años si finalmente sucede, las posibilidades se limitan a encontrar campos cada vez más pequeños, a mayor profundidad, con petróleos pesados o muy pesados y tasas de declive muy altas. Y eso no es suficiente para compensar las abultadas caídas de campos como Caño-Limón o Rubiales de los últimos años.

Pronto saldrán los datos de producción por campos hasta diciembre del año pasado, en ese momento podremos ver con más claridad lo que está pasando.

Hasta entonces.

Actualización nacional febrero

 

La producción se desploma más de un 4,3% en un mes y más de un 5%  desde diciembre.

El Ministerio de Minas y Energía informó que la producción promedio de crudo durante el mes de febrero de 2018, fue de 823.050 barriles por día, presentando una caída del 4,8% frente al mismo mes de 2017.

Fig 1. Producción (azul) segun la ANH y precios (rojo) según eia.gov. Desde enero de 1997 hasta febrero de 2018. Elaboración propia.

Es una caída bastante grande y bastante abrupta, la primera que baja de los 850 mil barriles desde marzo de 2017 y además rompe con el patrón de subidas y bajadas alternativas que se llevaba dando incluso desde antes.

Fig 2. Producción (azul) segun la ANH y precios (rojo) según eia.gov. Desde junio de 2014 hasta febrero de 2018. Elaboración propia.

Desde mediados de 2016, hace casi dos años, no había dos meses seguidos de caídas. En ese momento el descalabro de 200.000 barriles estaba tocando fondo.

Fig. 3 Variación mensual de la producción de petróleo en Colombia. Basado en datos de la ANH. Elaboración propia.

¿A que se debe esta caída? Ya el 30 de enero Ecopetrol sacó un comunicado quejándose por los atentados contra la infraestructura petrolera :

En lo que va del año se contabilizan nueve atentados contra el oleoducto, que han dejado seis abolladuras y tres roturas, así mismo, se han encontrado cinco válvulas ilícitas instaladas para el hurto de crudo.

Y así lo recogió la prensa generalista el 1 de febrero:

El oleoducto Caño Limón-Coveñas cumplió este jueves 23 días de parálisis en sus operaciones, debido a la ola de ofensivas y atentados, que durante este año se ha ensañado contra algunos de sus tramos ubicados en los departamentos de Arauca, Boyacá y Norte de Santander.

Si se fijan en los gráficos anteriores,  no es un evento tan excepcional. Más o menos para los mismos meses del año pasado una caída aún más dura ocurrió. Esto es lo que decían en marzo del año pasado los medios:

La producción de crudo en el campo de Caño Limón, operado por la estadounidense Occidental Petroleum Corp en el noreste de Colombia, comenzó a ser suspendida paulatinamente por una escalada de ataques de la guerrilla del ELN contra un oleoducto, informaron hoy miércoles fuentes militares y de la industria. 

El primer trimestre del año debe ser la temporada alta de ataques a la infraestructura petrolera.

Esta caída de 40 mil barriles, 50 mil si contamos desde diciembre, se puede explicar casi en su totalidad por el colapso de la producción en Arauca, fruto de los atentados, veremos si en realidad fue así cuando salgan los datos por campos, en unos seis meses. Pero no hay que obviar otras cosas. En primer lugar la producción de Arauca ya está por debajo de los 50 mil barriles, así lo constatabamos en la última actualización por campos que es de octubre del año pasado, y seguramente haya bajado más, dado que el campo más importante, el de Caño-Limón está al borde de la irrelevancia. Es decir, que incluso si la producción en Arauca hubiera parado completamente aún abría que averiguar de donde se perdieron al menos otros 10 mil barriles.

En segundo lugar hay que poner atención al precio:

Es la primera bajada de precio desde hace 7 meses.

Cuando el precio parecia subir imparable, llegó a las puertas de los US$70 (en enero cerro de media a US$69.08) y volvío a caer y hoy a finales de marzo, mientras escribo, está a US$68. Los inversores y los productores que ya soñaban con un precio estable por encima de esa cifra se dieron de frente contra ese muro. Y es posible que eso también haya tenido su impacto.

Esta dura caída y la forma en la que la producción se recupere, o no, tendrá efectos muy importantes sobre las finanzas nacionales, porque una vez más las metas de producción del gobierno están al límite. Asi que veremos… como siempre tendremos que permanecer atentxs.

Actualización hasta junio

Como ya venimos diciendo en las últimas actualizaciones, Colombia se está instalando en una nueva meseta de unos 150.000 barriles diaros menos que la anterior, es decir, de unos 850 mil barriles diarios. Esta meseta nos acompaña desde julio de 2016 y ha estado oscilando entre los 804 mil y los 864 mil barriles diarios.

La caída de Marzo, que ya vimos en la anterior actualización, se debía a la caída de la producción en Arauca. Estos problemas se solucionaron y la producción volvió al entorno de los 850 mil barriles.

Los campos más importantes que representan casi el 60% del total tienen una ligera tendencia a la baja:

Rubiales el campo más importante del país sigue perdiendo producción y aunque su mínimo sigue siendo el de Diciembre del año pasado esta cayendo a niveles de producción de principios del 2010. Esta caída ha sido más rápida que la de los campos Castilla y Castilla Norte que sumados superan desde Mayo a Rubiales. Creo que podemos decir que el último gran campo que llegó a superar los 200 mil barriles diarios estará acabado a finales de este año.

Así estan los cuatro campos que siguen despues de Rubiales (que incluyen Castilla y Castilla Norte):

En conjunto se están estableciendo también en una meseta despues de caer de unos 240 mil barriles a unos 210 mil, de vuelta a los niveles de 2013.

Veamos como estan otras zonas de producción importantes.

Arauca

La producción en este departamento parece haber llegado también a su propia meseta al rededor de los 50 mil barriles diarios, desde hace más o menos un año. Aunque con todos los problemas que hay en Arauca este nivel de producción seguramente no se sostenga durante mucho tiempo.

Y así estan los dos más importantes de este departamento.

Caño Limón sigue con su tendencia a la baja acelarada desde 2012 que seguramente llegue a bajar de los 20 mil barriles a finales de este año. Chipirón, el segundo campo de Arauca puede convertirse en el primero también para esa época si aguanta mejor que el primero.

Ahora vamos a ver algunos de los campos que están creciendo y que permiten mantener la producción a pesar de las caídas de los campos más grandes.

Avispa, Tigana y Jacana

Tigana y Jacana son de la empresa Geopark explotados a través del contrato E&P Llanos 34. Estan localizados en Villa nueva y Tauramena, ambos en Casanare, a menos de 40 kilómetros de distancia y a unos 100 kilometros de Puerto Gaitán, Meta donde está Rubiales. Avispa está a 50 Kilómetros de Villa nueva y es operado por Petrominerales Colombia. También está en la misma zona. Esto quiere decir que se trata de petróleo extra pesado. Según Geopark, Tigana 4, uno de los últimos pozos del Campo Tigana tiene una gravedad de 15,3 grados API. Esto es bastante pesado, para que se hagan una idea, por debajo de 10 es bitumen, lo que se produce en las arenas bituminosas de Canadá y que nisiquiera fluye por si mismo. Esta tipo de petróleo está en la media de lo que se produce en la cuenca de los Llanos Orientales, que es la que produce el petróleo más pesado de Colombia. Seguramente Avispa y Jacana tengan un perfil similar.

En cualquier caso estos campos merecen atención porque se han desarrollado mucho y muy rápido:

Tigana y Tigana Sur empezaron a producir a finales de 2013, Tigana Norte y Avispa a mediados de 2014, pero Jacana no empezó a producir hasta Agosto de 2015 y desde entonces, es decir, en menos de dos años, ha tenido un crecimiento espectacular hasta llegar a casi 18 mil barriles en Junio de 2016. Esto quiere decir que si nada cambia y la tendencia se mantiene, a finales de año sería más importante que Caño Limón.

Juntos han sumado a la producción de Colombia casi 50 mil barriles diarios en los últimos dos meses ayudando a compensar la caída de los campos más grandes:

Con excepción de Jacana, todos los demás se descubrieron y empezaron a explotar antes de la caída de precios de mediados de 2014. Seguramente la explotación de Jacana daba bastante seguridad por la zona en la que está y por el resultado de los otros pozos y campos de la misma Geopark.

Veremos a finales de año en que estado están estos recien llegados.

 

BP Statistical Review 2016 II: Colombia, el pico del consumo

Aunque sea un poco tarde, como dos meses, este año nos volvemos a acercar al BP Statistical Review, la revisión más completa y referenciada de datos de producción y consumo de petróleo y otras energías del mundo. Ahí, en la columna de la derecha más abajo hay un enlace al Energy Export Databrowser que publica cada año gráficas de producción, consumo, exportación e importación de petróleo, gas, carbón, nuclear e hidroeléctrica de todo el mundo en base a este informe.

En el análisis de este año es más completo, incluimos el análisis del consumo de las energías renovables para dar cuenta de un fenómeno que hasta ahora no habíamos analizado: el pico del consumo de energía primaria. En el post en el que analizamos el BP Statistical Review para toda Amércia Latina ya vimos que el consumo estaba llegando a un máximo a partir del cual solo puede seguir un declive. Esto es lo que decíamos ya en 2015:

“(…) en muy poco tiempo el consumo de energía superará la producción o, para ser más exactos, el consumo tenderá a ajustarse a la producción declinante y arrastrará consigo a la economía.” (TOC 2015)

Ahora vamos a comprobar lo mismo para el caso específico de Colombia.

En cuanto a la producción, la evolución no trae muchas sorpresas y todos los cambios que hay son para empeorar.

Antes de empezar solo falta mencionar dos cosas:

  1. Todos los datos están en Millones de Toneladas Equivalentes de petróleo (MTEP) una medida que permite comparar todos los tipos de energía en los mismos términos.
  2.  BP ofrece datos brutos de producción, no datos netos. Es decir no tienen en cuenta la energía invertida para extraer la energía. La energía neta es la más importante porque es la que realmente llega a la sociedad y permite hacer cosas.

Ahora sí, vamos al análisis.

La situación general

Consumo: ¿el nuevo pico?

Empecemos por un panorama general del consumo del total de energías primarias para ver algunas cosas interesantes antes de volver a centrarnos en las energías fósiles.

Ya sabemos que en cuanto al consumo Colombia no es un país muy relevante dentro de Sur y Centro América:

Consumo total de Energía Primaria en Colombia y Centro y Sur América
Gráfico 1. Comparación del consumo total de energía primaria entre Colombia y el total de Amercia Central y del Sur

Si tenemos en cuenta toda la energía primaria consumida en Colombia, que incluye todas las fósiles, más nuclear, hidroeléctrica y otras renovables (eólica, geotérmica, biomasa y solar) el consumo nacional crece ligeramente mientras que el total de la región cae. Esto, que parece ser una contratendencia no lo es. Las tendencias generales de la Latinoamérica y Colombia se parecen bastante.

Crecimiento consumo energía primaria Colombia Vs. Latam
Gráfico 2. Comparación del ratio de crecimiento del consumo entre Colombia y Amercia Central y del Sur

Así que posiblemente 2017 sea el año en el que el consumo total de energía primaria caiga, es decir, 2016 sería el año del pico del consumo total de energías primarias. Primera buena noticia.

Consumo sumado de todas las energías primarias Colombia
Gráfico 3. Consumo sumado de todas las energías primarias en Colombia entre 1965 y 2016
Evolución del consumo de energías primarias Colombia
Gráfico 4. Consumo de todas las energías primarias en Colombia entre 1965 y 2016

 

Por el momento es la subida del consumo del petróleo, la hidroeléctrica y las otras renovables la que permite aumentar el consumo total este año. Si fuera solo por las fósiles el consumo ya habría caído:

Consumo sumado de todas las energías fósiles Colombia
Gráfico 4. Consumo total de energías fósiles en Colombia. El púnto máximo es 2015

2015 fue, ya está confirmado, el año del pico del consumo de energías fósiles. Segunda buena noticia.

El reparto por fuentes el año pasado fue:

Consumo energía primaria 2016
Gráfico 5. Reparto del consumo de energía primaria en Colombia.

Basícamente se redujo el consumo de Carbón y aumentaron todos los demás. La dependencia del petróleo subió dos puntos, la del gas natural uno y la de la hidroeléctrica dos. Las otras renovables, básicamente solar, eólica, biomasa y geotérmica subieron 0.2%.

La evolución histórica de estas proporciones es la siguiente:

Evolución del consumo de energía primaria
Gráfico 6. Evolución del reparto de energías primarias en el consumo en Colombia

El consumo de petróleo lleva años subiendo, aunque es el gas el que más aumenta a costa de la pérdida de importancia de la hidroeléctrica y el carbón, dejando a las energías fósiles casi el 75% del consumo total.

Producción: dos picos y medio

Por alguna razón el informe de BP no incluye datos de producción de hidroeléctrica, así que solo incluimos aqui los datos de producción de energías fósiles:

Gráfico 7. Producción por fuente energética. Solo energías fósiles

En total la producción de energías fósiles ha caído, a pesar de que el carbón esté en máximos históricos, apenas un poco por encima de su meseta de las 60 MTEP:

Gráfico 8. Producción sumada por fuente energética. Solo energías fósiles

El pico total de las energías fósiles en Colombia fue 2014, y se debe a los picos casi simultáneos del gas y del petróleo y a que el carbón no ha podido compensar esas caídas. Toda parece indicar que el petróleo y el gas van a volver a caer en 2017, así que, si el carbón no dispara su producción, seguramente las caídas totales se aceleren el año que viene. Tercera buena noticia.

Veamos más de cerca los datos de producción y consumo de Petróleo, Gas y Carbón, en ese orden.

Petróleo

Producción y Consumo de Petróleo Colombia 1965-2016
Gráfico 9. A la izquierda en miles de barriles diarios la producción (azul) y el consumo (rojo) de petróleo de Colombia. Se pueden identificar hasta tres picos de producción. El primero en 1970, el segundo en 1999, que fue el del crudo liviano y el tercero y tal vez definitivo en 2013-2015, una vez que incluso los campos de crudo pesado están llegado a su máximo extractivo. Datos en Millones de Toneladas Equivalentes de Petróleo.

La meseta del millón de barriles que se mantuvo hasta el año 2015 se terminó. Como ya apuntabamos en el anterior análisis, 2015 fue el pico de producción según BP (aunque según la ANH fue en 2013) y en 2016 la caída ha sido ya importante. En 2016 la producción media ha sido de 48.8 MTEP frente a las 53 del 2015 una caída de un 8% aproximado, que por los datos de la primera mitad de 2017, aunque se reduce un poco, no parece detenerse.

La caída de la producción de finales de los 90’s, tras el segundo pico del petróleo en Colombia fue gravísima. En esa época el barril de petróleo se hundió por debajo de los 10 dolares, sí, menos de 10 dolares llegó a costar el barril de petróleo Brent en los mercados internacionales. Y eso afectó a las finanzas nacionales, obviamente no era el único factor, pero a Colombia no le va muy bien cuando los precios de su principal exportación se derrumban. De hecho ni el consumo ni la producción retomaron los niveles de finales de los noventas hasta ya pasado 2010, en lo que podría llamarse la década perdida del petróleo colombiano.

Ahora se empieza a dibujar una caída con precios internacionales de entre 45 y 55 dólares el barril. Una franja de precios que ha sido en el peor de los casos de más del triple que la de los 90’s ha conseguido una caída casi igual de fuerte. Ahora estamos en la nueva meseta, la de los 850 mil barriles diarios. Veremos cuanto dura.

El consumo mantiene una tendencia que empezó en 2009 y cuya inercia se mantiene, aunque todo apunta a que el próximo año será en el que ya se note una caída. La crisis parece volver a asomarse trás lo que tal vez fue la década exitosa del petróleo colombiano (2005 – 2015) en la que la producción prácticamente se duplicó y el consumo creció un 50%.

La relación entre la producción y el consumo obviamente se deteriora. Ahora se consume más del 32% del total producido, 3% más de lo que se consumía el año pasado, es decir se exporta un poco menos:

Gráfico 10. La línea azul representa la relación entre el consumo y la producción. Cualquier punto por encima de 100% implica más consumo que producción (importación). Cuanto más baja la línea azul significa menor porcentaje consumido del petroleo producido (es decir, exportación).

Este cambio puede ser engañoso. Tal vez Colombia por su posición en la economía internacional, esta condenada a exportar la mayoría de su petróleo, para alimentar a las economías industrializadas, mientras que aquí se quedará solo lo imprescindible para mantener las estructuras que permiten esa misma exportación. De esta forma es posible que esta relación entre consumo y producción puede no empeorar tan rápidamente como pensabamos antes. Lo cual implica, obviamente, una reducción de la demanda, o lo que es lo mismo, crisis.

Gas

El gas es un caso especial. Ha sido el tipo de energía cuyo consumo más ha crecido en los últimos 20 años, hasta casi alcanzar a la hidroeléctrica y casi duplicar el consumo de carbón, como vimos antes, y cuya producción menos ha sufrido los vaivenes de las crisis.

Producción y Consumo de Gas en Colombia
Gráfico 11. En rojo el consumo de gas y en azul la producción. Se puede observar como la producción seguía una curva de crecimiento más o menos lineal para acelerarse a partir de 2007 lo cual probablemente haya acelerado su caída desde 2013. Datos en Millones de Toneladas Equivalentes de Petróleo

La producción ha crecido casi exactamente al mismo ritmo que la demanda. Esto fue así hasta hace unos 10 años. En 2006 fue el último año en que la producción y el consumo fueron iguales, desde entonces se desacopló y la producción empezó a crecer más rápido. En 2013 la tendencia se invirtió y la producción empezó a caer mucho más rápido que el consumo. El año pasado ya apuntaba a que de seguir el ritmo de la caída pronto seríamos importadores de gas:

Como ya apuntábamos también el año pasado y anteriores posts Colombia está a punto de ser importadora de gas, tal vez, tan pronto como este mismo año 2016. La caída el año pasado sigue la tendencia del año anterior con la diferencia de que el consumo se frena evitando haber llegado ya a la importación.

Y teníamos razón, este año ya lo somos. Por ahora muy poco 0,1 MTEP al día. Pero esto solo es así porque el consumo también lleva dos años bajando. En los primeros 8 meses de 2017 las cosas no mejoran en cuanto a producción, así que el pico del gas, que curiosamente también llegó en 2013, y su posterior declive puede ser mucho más acusado que el del petróleo y puede traer también muchos problemas. Por la propia naturaleza del mercado del gas seguramente veremos al consumo de gas seguir muy de cerca la caída de la producción. Esto ha tenido un curioso efecto sobre la Agencia Nacional de Hidrocarburos: dejó de actualizar los datos de producción de gas desde octubre de 2016.

Gráfico 12. La línea azul representa la relación entre el consumo y la producción. Cualquier punto por encima de 100% implica más consumo que producción (importaciones). Cuanto más baja la línea azul significa menor porcentaje consumido del gas producido (exportaciones).

Carbón

Producción y Consumo de Carbón Colombia
Gráfica 13. La producción de carbón (azul) y el consumo (rojo) en Millones de toneladas de petroleo equivalente. La producción creció de forma casi exponencial hasta 2011, a partir de entonces se encuentra estancada. Datos en Millones de Toneladas Equivalentes de Petróleo.

Carbón es lo que produce Colombia en cantidad. Como vimos más arriba es más del 50% de la energía fósil que produce. Y la subida parecía también imparable, apenas había habido bajadas o estacamientos, pero desde 2011 la cosa esta regular. Aunque en 2016 la producción fue record (y en esto sí nos equivocamos, porque esperabamos que la producción no superara el pico de 2012), desde hace unos años las crecidas prácticamente anulan a las caídas. Y esto no ayuda a mejorar el plano general de la energía en colombia.

El consumo también cae, por lo que la relación entre la producción y el consumo es inmejorable. Se puede exportar más del 90% de lo que se produce:

Relación producción y consumo de carbón en Colombia
Gráfico 14. La linea azul representa la relación entre el consumo y la producción. Cualquier punto por encima de 100% implica más consumo que producción (importaciones). Cuanto más baja la línea azul significa menor porcentaje consumido del carbón producido (exportaciones).

 

Otros posts del BP Statistical Review:

 

(Por fin la) Actualización de Diciembre

Bueno, después de casi 7 meses sin que la ANH actualizara los datos de producción por campos, por fin los tenemos. Así que después de tanta poesía (Drama, Decepción, The Limits to Growth) y de tanto ensayo fallido (La Bicicleta) volvemos a lo tradicional: el análisis de datos, (eso sí, no dejaré de publicar el resto de cosas).

Recientemente se publicaron también los datos de producción provisionales a nivel nacional para el mes de marzo. Así que esta actualización es doble, a nivel nacional hasta ese mes y los detalles por campos, municipios y departamentos hasta diciembre pasado. Hay algunas novedades interesantes, así que sigan atentos.

*

La producción nacional llevaba desde septiembre hasta febrero estable en torno a los 850-860 mil barriles diarios. Al mismo tiempo el precio del barril de brent se había mantenido entre 45 y 55 dolares.

Produccion total y precio
Gráfico 1. Producción total de petróleo de Colombia y precio del barril de brent desde 1997 hasta Marzo de 2017. El punto más bajo del ciclo actual se encuentra a la altura del punto más alto del ciclo anterior. Elaboración propia con datos de la ANH para la producción y de eia.gov para el precio

Sin embargo, sin que hubiera cambios en el precio, la producción se desplomó en marzo hasta los 804.000 barriles, como se ve más de cerca aquí:

Gráfico 2. Producción total de petróleo de Colombia desde Junio de 2014 hasta Marzo de 2017. Elaboración propia con datos de la ANH para la producción y de eia.gov para el precio

Es una caída bastante abultada, la más grande de los últimos años, al rededor de un 7%:

Variación mensual
Gráfico 3. Variación mensual de la producción de petróleo en Colombia. Elaboración propia con datos de la ANH. La última caída es la más pronunciada desde que empezó la crisis de precios en 2014.

La meta del gobierno es de 865 mi lbarriles al día para todo 2017.

El Gobierno estableció para el 2017 una meta de producción petrolera de 865.000 barriles por día (bpd).

En todo el primer trimestre de 2017 no se ha llegado a tal cifra, es más, desde julio de 2016 no se llega, así que parece que una vez más no se van a cumplir las previsiones. Aunque tal vez las mías tampoco. Veremos si 2017 es el año del renacer petrolero como se esfuerzan es repetir por ahí.

Como ya se imaginan, siempre que hay un descalabro de este tamaño hay que mirar hacia Arauca, el departamento donde la volatilidad y los cambios bruscos son lo habitual. En este caso ya lo sabiamos, porque durante el último mes y medio se habló bastante de eso:

El bombeo de petróleo por el oleoducto Caño Limón-Coveñas, el segundo más importante de Colombia, fue restablecido después de haber estado cerrado por 46 días como consecuencia de una escalada de ataques de la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN), informaron el miércoles fuentes militares.

Como siguió cerrado hasta principios de abril, seguramente la caída se note también en la producción de este mes. De todas formas, hasta mediados de año, por lo menos, no podremos ver mucho de lo que esta pasando en Arauca ahora. Más adelante veremos un poco más en profundidad lo que pasó el año pasado.

Producción por campos, municipios y departamentos

Producción por campos
Gráfico 4. Producción total de petróleo en Colombia por campos desde 2009 hasta Diciembre de 2016. Elaboración propia con datos de la ANH

Entre más va pasando el tiempo, más detalles se van haciendo importantes y más profundidad y más líneas de análisis se abren. Pero empecemos, como siempre, fijándonos en los campos más importantes. Entre Septiembre y Diciembre, la producción se mantuvo bastante estable, como dije, entre 837 y 858 mil barriles diarios.

Como se puede ver, los 14 campos más importantes representan más de la mitad del total,  y mantuvieron su tendencia a la baja aunque el total de la producción se haya mantenido, lo cual apunta a que se estén reabriendo campos pequeños que fueron poco rentables durante los meses más duros de la crisis de precios en la que estamos y estos han compensado las caídas de los campos más grandes:

Gráfico 5. Producción de petróleo de los 14 campos más importantes que representan casi el 60% de la producción total. Elaboración propia con datos de la ANH

Rubiales sigue siendo el campo más grande del país. Sin embargo si comparamos su producción con la de la suma de Castilla y Castilla Norte, estos dos superan a Rubiales por primera vez desde 2009. Aunque su producción conjunta se haya reducido en casi 15 mil barriles desde el máximo que alcanzaron en febrero de este año.

Rubiales vs Castilla
Gráfico 6. Campo Rubiales comparado con Castilla + Castilla Norte. Elaboración propia con datos de la ANH

No es que en Castilla estén yendo muy bien las cosas. Lo que pasa es que en Rubiales las caídas son escandalosas y se siguen acumulando:

Variación mensual rubiales
Gráfico 7. Variación mensual de la producción de Campo Rubiales. Elaboración propia con datos de la ANH

Ha perdido 100 mil barriles, casi el 50% del total, desde 2013 cuando empezó su declive.

El resto de los grandes campos (los que tienen una producción media superior a los 10 mil barriles diarios) se comportan con cierta estabilidad en los últimos 6 meses:

Gráfico 8. Producción de los campos más importantes exceptuando Rubiales. Elaboración propia con datos de la ANH

De los cuatro más grandes (después de Rubiales) Quifa es el que tiene más problemas, perdiendo casi 20 mil barriles en los últimos dos años. Los dos campos de Castilla y Chichimene se mantienen estables con ligera tendencia a la baja.

Gráfico 9. Producción de Castilla, Quifa, Chichimene y Castilla Norte, desde Enero de 2009 hasta Diciembre 2016. Elaboración propia con datos de la ANH

Volvamos otra vez a Arauca, como dije antes, el departamento que normalmente explica las grandes caidas repentinas en la producción nacional.

Gráfico 10. Producción total de Colombia y producción del Departamento de Arauca. Elaboración propia con datos de la ANH

La gran caída de marzo ya se empezaba a dibujar en diciembre como pueden ver y esos 40 mil barriles que se dejen de producir, pueden significar que las metas de producción de este año se cumplan o no.

Gráfico 11. Producción por campos del departamento de Arauca. Elaboración propia con datos de la ANH.

En Arauca el campo dominante sigue siendo Caño Limón, aunque cada vez represente un porcentaje menor del total departamental. Los campos aqui recogidos suponen al rededor del 90% del total de Arauca y ante el declive, ya terminal, de Caño Limón, se empieza a hablar de una agresiva campaña para que Chipirón apoye el mantenimiento de Arauca como zona productora:

Chipirón se convierte en uno de los campos con alta producción del territorio nacional, lo que compensara en los próximos meses el decrecimiento en la extracción de crudo de Caño Limón.

Este proyecto, operado por Occidental, y supervisado por Ecopetrol, se encuentra en una agresiva campaña de desarrollo que lo llevó a arrancar el año 2017 con una producción ‘récord’ de 14.000 barriles por día.

En la actualidad, Chipirón cuenta con 19 pozos en producción, pero recientemente se iniciaron las labores para perforar cuatro adicionales, tarea que se desarrolla desde una plataforma multipozo.

Esta información es de febrero, así que hasta mediados de año no tendremos datos concretos para saber el efecto, pero podemos ver como se estaban comportando Chipirón y Caño Rondón (el otro campo grande de Arauca) hasta diciembre pasado:

Gráfico 12. Producción de Chipirón y Caño Rondón (Arauca) desde Enero de 2010 hasta Diciembre de 2016. Elaboración propia con datos de la ANH.

No entiendo muy bien porque dicen que arrancar enero con una producción, en Chipirón, de 14 mil barriles es un récord, si producía casi 16 mil en abril de 2015. Estos dos campos se empezaron a explotar en 2011 y desde 2015 su declive ya parece terminal. Esto es lo mejor que queda dado el perfil petrolero de este país… Para saber que pasa en realidad tendremos que seguir de cerca la evolución de estos campos.

De todas formas si todas las esperanzas para reponer lo que producía Caño Limón, están puestas en Chipirón, está claro que no van a tener mucho recorrido:

Gráfico 13. Comparación entre Caño Limón y Chipirón. Elaboración propia con datos de la ANH

Por último también ha habido bastante ruido mediático al rededor de un viejo conocido, La Cira, el campo más antiguo de Colombia.

el área de producción de petróleo más antigua del país, esta zona insignia del sector va camino a la meta de lograr de nuevo una producción de 50.000 barriles diarios, nivel que logró hace más de 70 años.

Segun las estadísticas de la ANH La Cira produce al rededor de 28 mil barriles diarios e Infantas al rededor de 10 mil, por lo que juntos suman 38.000.

En Barrancabermeja hay tres campos más que juntos suman unos 3 mil barriles más, aunque han estado decreciendo en el último año. Juntándolos todos, la producción media anual de 2016 es de unos 40 mil barriles y si se consideraran un solo campo, que es lo que parecen hacer en las noticias, sería el quinto campo más grande del país.

Gráfico 14. Producción por campos de Barrancabermeja. Elaboración propia con datos de la ANH

Hasta aquí la esperada actualización de datos final de 2016. 2017 parece seguir la tendencia bajista, pero ya veremos que pasa.

Poemas I

La idea original de este blog era ser un blog de datos y análisis de datos. Sin embargo la escasez de estadisticas fiables sobre la producción de petróleo en Colombia y la lentitud de su publicación (ya va con seis meses de retraso…) han hecho que poco a poco este blog se vaya convirtiendo en uno de datos, opinión y análisis de otros temas más o menos relacionados con el oro negro.

Ahora doy un paso más en esa línea para convertir este blog también en un espacio literario. Empiezo esta deriva, que no se muy bien a donde nos va a llevar, con una serie de poemas.

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The Limits to Growth

Hay algunas personas que han leido The Limits to Growth y entienden el planteamiento general: el único input que tiene la tierra, el único significativo, quiero decir, es la energía solar y eso es lo único efectivamente inagotable. A escala humana, claro. Por lo demás, esto que veis es lo que hay.

Todo lo demás es finito, agotable, fungible.

Y se funde, se agota, se acaba.

Y la consecuencia lógica es que el crecimiento llegará a dejar de ser tal y se convertirá, en el mejor de los casos, en un lento declive terminal.

Pero eso no es todo.

También saben que igual que al acercarte a una higuera tú coges primero los higos más bajos y dejas, por no merecer, a aquellos más alejados;

los demás, todos, tenemos acceso primero a lo que está más a mano y cada vez se requiere más y más trabajo para conseguir lo que está más lejos, más profundo, mejor guardado en la misma cantidad, de tal suerte que en un momento dado hay que invertir más esfuerzo que beneficio se obtiene en cualquier empresa. Esto, sin duda, también lo saben.

Algunas de esas personas además entienden que antes de llegar a los límites físicos que plantea la finitud o la accesibilidad se llega a otros – económico-fínancieros, digamos – con los que chocaremos antes. ¿Quién va a invertir – diría un economista crítico – en extraer cantidades crecientes de lo que sea, si no habrá gente con suficiente capacidad de pago para comprarlas?

Una parte, pequeña sin duda, de estas personas sabe incluso más cosas y por eso mismo reacciona de la siguiente manera:

Se levanta cada mañana, se calza un traje y en su carro va a su despacho dispuesto a hacerse a cualquier precio con una fracción creciente de una masa total a repartir cada vez menor.

Estos son los que de verdad han entendido The Limits to Growth

Proyecciones petroleras 2016-2020

Bueno, los datos por campos para la actualización de Mayo se están demorando y los de producción total de Junio también y más de lo normal. Por eso esta semana me puse a hacer unas proyecciones de producción para los próximos 5 años, para que nos podamos hacer una idea de donde estaremos para entonces.

Hay algunos datos que me sirvieron para hacer una proyección con algo de sentido:

  1. Según BP el ratio reservas/producción de petróleo de Colombia es de 6.3 en 2015, esto quiere decir que al ritmo de extracción actual el petróleo que hay solo durará 6.3 años.
  2. Campetrol, que hace sus propias proyecciones dice que la media de producción de 2016 será de 885.000 barriles, lo que implica una caída del 12% (de 1´006.00 a 885.000)
  3. La media de descenso anual de todos los campos actualmente en explotación es del 15% anual (desde abril de 2015 hasta abril de 2016), como vimos aquí

 

Aparte de esto hay un precedente de a que velocidad declinan los campos en Colombia. La caída que hubo entre 1999 y 2005. Durante ese periodo la caída fue de más de un 37%, es decir de más del 7% de media anual. Se pasó de 838.000 barriles/día a 526.000 barriles/día. Además en un momento de crisis petrolera similar al actual en el que el precio internacional del crudo se desplomó hasta por debajo de los 10 dolares. El primer año la caída fue de más del 18%, el segundo de más del 12%. Luego las caídas se suavizaron hasta estancarse en 2005 y a partir de entonces la producción aumentó sin parar hasta 2012.

Hay que considerar además otras cosas. Una, que el precio internacional del petróleo es mucho más alto que a principios de siglo. Dos, que el coste de extracción es ahora mucho más alto que entonces, debido sobretodo a que cada vez una mayor parte de la producción viene de pozos de petróleo pesado o extrapesado. Tres, que una recuperación como la que hubo entre 2005 y 2012 es menos probable que entonces aunque solo sea porque ahora queda menos petróleo y sobretodo menos petróleo barato de extraer que entonces: desde 2012 hasta 2015 se han extraído al rededor de mil quinientos millones de barriles.

Por último hay que considerar que la caída de la inversión y exploración se va a extender durante todo lo que queda de este año y posiblemente durante parte del siguiente si los precios no remontan. Esto quiere decir que si entre Abril de 2015 y Abril de 2016 la producción cayó de media un 15% es posible que este dato empeore.

El único punto que parece estar a favor de una caída menos acelerada son los planes de Ecopetrol de reactivar (es decir, evitar un desplome tan rápido) los campos de Rubiales y Cusiana, pero dados los niveles de inversión, eso parece dudoso.

Con todo esto, aquí va mi apuesta:

image (2)
Gráfico 1. Producción histórica de petróleo en Colombia de 1965 a 2015 según BP (línea azul) y dos proyecciones de producción hasta 2030 con diferentes porcentajes de declive.

Seguramente la caída esté entre estas dos líneas dependiendo del precio que tenga el petróleo en los años que vienen. Creo que esta predicción es más o menos fiable hasta 2020-2021, después es muy difícil de saber. He incluido en el Gráfico 1 los datos hasta 2030 para ver mejor la tendencia, y no descarto que siga por ese camino, aunque seguramente podamos ir ajustando estos datos a medida que pase el tiempo.

El consumo

El consumo ha sido mucho más estable que la producción, especialmente después de la crisis de los 90’s:

  1. Desde 2003 hasta 2015 la demanda ha aumentado más o menos un 3% anual. Ha habido años en los que la demanda ha caído y otros en los que ha subido más pero un 3% anual es una buena aproximación y 12 años es un periodo bastante prolongado como para hacernos una idea de como funciona la demanda nacional.
  2. En el último año la demanda aumentó más de un 5% pasando de 314.000 barriles/día a 331.000 barriles/día.
  3. También hay datos sobre como afectan las crisis de crecimiento a la demanda pero es más difícil establecer patrones. En cualquier caso hay que tener en cuenta que seguramente haya un descenso del crecimiento o incluso una recesión, lo cual reduciría el crecimiento de la demanda en el corto y medio plazo. La media de crecimiento de 2016 a 2020 será seguramente menor a la del periodo 20010 – 2015

 

Con esto, es muy probable que la demanda desde ahora hasta 2020 crezca entre un 2 y un 3% anual, a no ser que se repita una crisis similar a la de finales de los 90’s:

image (3)
Gráfico 2. Consumo histórico de petróleo en Colombia de 1965 a 2015 según BP (línea azul) y dos proyecciones de consumo hasta 2030 con diferentes porcentajes de crecimiento.

Una vez más tengo que añadir que estas previsiones tienen posibilidades de aproximarse a la realidad entre 2016 y 2020, más allá de esa fecha es muy probable que haya desviaciones imprevisibles debido a eventos inesperados.

Importación neta de petróleo: 2020-2024

image (4)
Gráfico 3. Producción y consumo históricos de petróleo en Colombia de 1965 a 2015 según BP (líneas azul y verde) y proyecciones de producción hasta 2030 con diferentes porcentajes de declive para la producción y aumento para el consumo.

En el mejor de los casos (sí la producción solo cae un 10% y la demanda solo aumenta un 2%) la intersección de las curvas se dará en algún momento entre finales de 2024 y principios de 2025, es decir, en menos de 10 años. En el peor de los casos, es decir, si la producción cae al rededor del 15% y la demanda aumenta un 3% anual, la intersección de las curvas será durante 2020.

Hay cosas con cierta probabilidad que pueden ocurrir entre ahora y el 2020 que pueden hacer fracasar estrepitosamente mi predicción: caídas aun más fuertes de la producción debido a la propia crisis de inversión y exploración o caídas en la demanda que puede provocar esta misma crisis. Sin embargo, estas cosas son más difíciles de prever y creo que tendrán un impacto mayor, en todo caso, después de 2020.

Tardaremos tiempo en saber que tan acertadas son mis predicciones, pero espero que puedan ser de utilidad, estén donde estén y hagan lo que hagan.

 

BP Statistical Review 2015 I: ¿El pico de la energía en Latinoamérica?

Esta semana analizamos a seis manos: las de Demián Morassi, las de Erasmo Calzadilla y las mias, el futuro energético de America Latina con los datos de la BP Statistical Review.  Aquí vá!

Pico energético Latin DIBUO INICIO

¿Pico energético en Latinoamérica?

Las energías fósiles son la sangre de la civilización industrial. Latinoamérica es parte de esta compleja civilización. Nuestra sangre es bastante negra: de todas las energías, el petróleo representa el 48 % de lo bombeado por nuestro corazón industrial. Con él transportamos la harina para la arepa al supermercado y con él tu carro da vueltas por toda Caracas hasta encontrar dónde estacionar. De las otras energías, el gas (que cocina tu arepa) es la segunda con un 26 % y el carbón (que se usa para electricidad y en gran medida se exporta) ocupa el 5,5 % de nuestro consumo. Por fuera de las fósiles, las hidroeléctricas nos dan el 18 % para electricidad (así puedes iluminar la cocina por la noche), luego los biocombustbles, las centrales nucleares, la biomasa, geotérmica, eólica y solar.

La producción de petróleo disminuye sin tregua desde su pico en 2006, algún año más deprisa y otros sube un poco, en 2014 por ejemplo subió gracias a tres años de barril a 100us$ (y a Brasil). Sin embargo desde ese 2014, con la caída del precio, las empresas y Estados que basan su economía en el petróleo fueron de a poco bajando los brazos, dejaron de explorar, de investigar, de proyectar mientras producían todo lo que podían para no perder competitividad. El resultado del sacudón del precio se ve en la caída de las plataformas de perforación pero aún no en las estadísticas de BP, o al menos no en toda su profundidad.

El efecto de este desplome anunciado (al menos por nosotros) depende de la capacidad de cambiar nuestros otros productos (alimentos, hierro, cobre, etc.) por la energía que nos faltará. Pero la caída del precio de las materias primas es probable que nos dé un par de golpes en otros lados (el esternón y el estómago).

La desglobalización económica deberemos irla monitoreando porque la estrategia que guió el inicio del Siglo XXI puede que no sea válida en este contexto. Es probable que no necesitemos más energía porque no necesitemos producir otras materias primas porque no hay compradores.

Las otras energías aún muestran una capacidad de aumento bastante considerable, hay reservas suficientes para algunos años de aumento de la producción pero se podrán ver limitadas si no hay aumento de la demanda que justifique seguir buscando gas, crear nuevas represas o construir parques eólicos, o bien, no hay capacidad de pedir créditos para realizar estas obras, en general costosas.

Acá nos cruzamos con ese otro límite, el del consumo. ¿Necesitamos seguir aumentando nuestro consumo de energía o, al contrario es hora de decrecer? Esta hora no la fija ni siquiera nuestro deseo ecologista sino el seguimiento de la lógica de los límites del crecimiento.

Obsérvelo usted misma/o

El 8 de junio BP dio a conocer su Statistical Review, un informe que desde 1965 es uno de los más completos en cuanto a reservas, producción y consumo de energía. Si bien para Latinoamérica los mismos datos se pueden encontrar en los informes estadísticos de cada País, aquí se aúnan los criterios de unidades de medidas. De todos modos no está de más comparar con los informes de la IEA (Asociación Internacional de Energía de la OCDE) y la OLADE (Organización Latinoamericana de Energía) aunque sus datos abiertos al público son mucho más acotados. El principal problema para sacar conclusiones determinantes es la oscuridad en los datos de Venezuela, los cuales no se publican mes a mes, sino anualmente cubiertos de gran sospecha.

El petróleo es la gran debilidad.

Debido al espectacular crecimiento económico de la región en el Siglo XXI, ha aumentado el consumo de petróleo y el dinero para invertir en este alabado Dios negro. Especialmente en Brasil que es responsable de más de la mitad del crecimiento total de la región. Sin embargo en los últimos años la desaceleración en ese país unida al descenso ya conocido del consumo en México y al hundimiento Venezolano dan cuenta del mayor descenso del consumo en, al menos, los últimos 30 años.

Gráfico 1 Petróleo consumoSin embargo la geología manda. La producción de nuestro principal insumo energético lleva casi 20 años de estancamiento. Venezuela y México, los grandes productores tradicionales, dan cuenta de la gran mayoría del declive, que solo se ha compensado, aunque parcialmente, por el espectacular crecimiento de Brasil, seguramente el mayor productor de la región en el lustro que viene.

No es menos cierto que ha habido crecimiento en algunos lugares, pero este crecimiento que, insistimos, no ha logrado compensar del todo el declive, necesita de altos niveles de inversión y lleva a complicaciones políticas y ambientales: petróleos extrapesados en Venezuela, Presal en Brasil, por medio de fracking en Argentina o en el Amazonas ecuatoriano o las llanuras Colombianas enfrentándose a las poblaciones originarias.

Gráfico 2 Petróleo Ltinoam

Gráfico 3 Petróleo por países

Las otras energías se encuentran en mejor estado y aún tienen la posibilidad de crecer si así lo requiere la demanda, la cual está en jaque. Sin embargo los costos en relación a los beneficios pueden hacer claudicar los esfuerzos por aumentar cada una de estas fuentes.

La producción de gas ha caído en dos grandes productores: Argentina y México. Si bien Argentina tiene las segundas reservas más importantes del denominado shale gas (que se extrae por medio del fracking) la realidad por ahora es que las costosas inversiones no han dado los beneficios esperados y los bajos precios para comprar en el mercado global o a los socios regionales son mucho más convenientes que la puesta en marcha de un boom como se dio en EEUU (que no está demás decir que duró relativamente poco y a base de una burbuja financiera que se está pinchando). Los otros dos grandes productores Trinidad y Tobago y Venezuela, siguen en su particular meseta ondulante. Ya veremos qué pasa cuando salgan de ella.

Gráfico 4 GAS producción

En cuanto al consumo apenas crece en el último año y en México, el mayor consumidor, cae casi 4 mil millones de metros cúbicos.

Gráfico 5 GAS consumo

En cuanto al carbón todos los ojos están puestos en Colombia. La caída del precio desde 2011 sumado al desapego global por sus fuertes emisiones de CO2 por unidad energética puede que haga difícil levantar la meseta, mientras el consumo en ese país se ha disparado multiplicándose por 5 en los últimos 10 años.

Gráfico 6 Carbón producción

Sin embargo, el detalle para analizar es cómo ha crecido su consumo regional mientras la producción se estancaba. Sin embargo en el último año cae con fuerza en Chile y más moderadamente en Brasil, Argentina, Perú, Venezuela y el resto de países y solo aumenta significativamente en Colombia y marginalmente en México.

Gráfico 7 Carbón consumo

Las energías “renovables” han podido despegarse al menos un poco de la principal fuente de producción de electricidad que es la energía hidroeléctrica, el desarrollo de la energía eólica es especialmente importante en algunos países importadores netos de energía como Uruguay que se convirtió en el País con mayor porcentaje de energía eólica en su mix de producción eléctrica. México por su parte ha impulsado la geotermia mientras que en algunas regiones el aumento de la biomasa (carbón vegetal, madera y residuos del agro) fue fundamental para sostener el desarrollo. Si bien hay varios proyectos en los campos eólico, solar (ni siquiera visible en la gráfica) e incluso nuclear, todo parece depender de los referidos a nuevas represas.

Gráfico 8 Renovables consumo

La mayor caída en el consumo de los últimos 20 años.

Evidentemente la recesión económica llegó a nuestro continente y eso tiene un efecto en el consumo energético. Si bien este efecto es un rebote de la economía global, donde la caída de las importaciones chinas ha sido la gran protagonista en 2015 y Brasil su actor secundario, Latinoamérica no ha tenido mucho que ofrecer para amortiguar el impacto.

Gráfico 9 TOTAL ENERGÍA consumo

La imposibilidad latinoamericana de producir energía barata para sostener el crecimiento industrial es anterior a este pinchazo y por tanto la región se volvió totalmente dependiente de otras materias primas para su crecimiento. La velocidad de los acontecimientos puede dejarnos con el pie cambiado si no reaccionamos a tiempo.

Recordemos que el petróleo representa casi la mitad del consumo energético y el gas un cuarto del total. Con la caída del precio del barril a mediados de 2014 las empresas (privadas y estatales) sostuvieron el bombeo pero dejaron de perforar nuevos pozos. La relación entre las perforaciones y la producción es fundamental para comprender el futuro, en los últimos diez años las perforaciones aumentaron pero sólo para sostener la producción, luego de la caída del precio las perforaciones descendieron de manera vertiginosa y lo que estamos viendo a principios de 2016 es una caída en la actividad mucho más aguda que en los últimos años.

Gráfico 10 Plataformas

Esta caída energética es parte de una espiral de caída de oferta y caída de demanda de todos los productos para la industria y el consumo, que para el ciudadano se verá reflejado en crisis económicas que podrán ondular dependiendo País y año pero que en su conjunto continuarán durante décadas hasta estabilizarse en algún punto muy lejano al final de la denominada era industrial. Cómo actuarán gobernantes y ciudadanos depende de lo informados que estén, para tomar decisiones, más que de volver a estrategias que en el pasado hayan funcionado. Aún no se oyen debates sobre cómo llevar el declive ni en el ala derecha ni tampoco en las izquierdas de la región. El mantra parece ser cómo “reindustrializar el País” o cómo “volver a la senda del crecimiento”, dos imposibles.

El camino lleno de amenazas es el único que tenemos para recorrer. Es esperable que así sea para evitar mayores problemas climáticos y evitar también que crezca la ya avanzada contaminación de suelo, agua y extinción masiva de seres vivos.

El cómo recorrerlo merece un trabajo aparte y no es nuestra intención delinearlo en este texto ya que sólo tiene sentido si previamente logramos entender el trasfondo y no echar todas las culpas a la corrupción, el narcotráfico o al FMI. El fondo de la cuestión, en este momento es la relación entre geología, tecnología y sociedad. La geología tiene límites, la tecnología encuentra límites y la sociedad deberá aprender a limitarse.