Buscar petróleo en Caquetá

En cuanto al panorama petrolero llevamos casi un año con la extracción por debajo del millón de barriles diarios. En septiembre puede estar por debajo de los 800.000 barriles al día. Parece que las caídas seguirán al menos en los próximos meses.

De todo lo demás, lo más importante que ha sucedido en el contexto colombiano es que se acaba de perder el plebiscito por la paz que culminó un proceso que ha durado más años que el millón de barriles diarios.

Antes de esto último las petroleras y el gobierno confiaban en dos cosas en materia energética: 1) que gracias al ahora imprevisible fin de la guerra se podrá explorar lugares donde antes no era seguro hacerlo y 2) que en alguna de esas zonas, como el Caquetá, aparezca petróleo como apareció en el Meta o en Casanare en el pasado.  Las petroleras y el gobierno, por cierto, tienden a actuar conjuntamente.

Aunque ahora todo está en el aire y la confusión es máxima, confiar en esas dos hipótesis tiene a su vez dos consecuencias:

  1. Para perforar en busca de petróleo en zonas como estas hay que enfrentarse a las comunidades indígenas, los campesinos, los activistas y los pequeños municipios que viven de otro tipo de actividades, fundamentalmente de la agricultura, la ganadería y la pesca y que sobretodo tienen o quieren tener una relación con la naturaleza no de explotación y dominación sino de simbiosis y cooperación:

Por su parte, en un comunicado de investigadores y estudiosos del Caquetá en defensa de la Amazonia colombiana, sentaron su posición en rechazo de dicha consulta. En texto manifiestan que la incursión petrolera desde el 2006, ha llevado a que campesinos inicien desde el 2014 un proceso de organización en defensa del territorio, bajo un “No rotundo” de la población campesina a la exploración y extracción de petróleo.

2. Estas mismas actividades exploratorias implican un cierto grado de destrucción. Destrucción de aquello mismo que da sustento a la sociedad que conocemos, aquello que permite mantener un clima, una biodiversidad, una tierra y un aire propicio para la vida en la tierra a cambio de una energía en forma de petróleo que a su vez se usará en parte para intensificar esa destrucción.

*

El Caquetá no es solo un departamento pobre, es parte de la frontera norte del Amazonas, la zona más rica, biodiversa, importante y tal vez frágil de la tierra. Pero también es la frontera sur del desarrollo, del progreso y también de la exploración y explotación petrolífera en Colombia. Tal vez no sea exagerado decir que es la frontera entre Thanatia y Gaia (PDF), entre lo vivo y lo muerto.

 

Hace unos seis años se descubrío entre los ríos Caquetá y Orteguaza una nueva especie de tití: el Tití de Caquetá. Su población total puede ser de menos de 250 ejemplares, y su hábitat es una zona de solo 100 km cuadrados. Por eso está clasificada como en peligro crítico de extinción. Pronto seguramente desaparecerá.

Bienvenidxs a Thanatia.

 

 

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One comment

  1. Aver camarita camarita camará!! Es que el llano es muy lindo!!! perdimos el si y los del no, no sabían que renegociar Ahora saber cuantos millones de barriles al día sacaremos del Caqueta, dicho en una sola palabra:YUCA

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