El consumo infinito

El mito del progreso occidental es omnipresente. Creemos en el progreso, en el desarrollo, en el crecimiento. No hay dudas acerca del futuro. Nuestro país -esto se podría decir de casi cualquiera- será un gran país en el futuro. Podemos llegar a tener estándares de vida europeos o norteaméricanos. Es cuestión de tiempo o de que los políticos corruptos sean sustituidos por unos honestos.

El problema de todas estas afirmaciones es que son solo eso, mitos. Es cierto que la tierra recibe un input de energía más o menos constante del sol y que por lo tanto no es un sistema cerrado, al menos considerando una escala temporal humana. Pero también es cierto que los recursos energéticos que nos han hecho llegar hasta donde estamos en términos civilizatorios (y esto vale también para Colombia, aunque no estemos tan civilizados) son mucho menos limpios y ubicuos que el sol, el viento o las caídas de agua. El petróleo, el carbón y el gas que se reparten más o menos el 90% de la energía primaria en el mundo y más o menos lo mismo en Colombia. Son recursos no renovables a escala temporal humana y obviamente finitos (los renovables también son finitos, aclaremos). Pero las cosas son peores. El límite no es físico o geológico. Esta claro que no se pueden extraer más recursos que los que hay, más petróleo que el que hay en cada pozo o más carbón que el que hay en cada mina, pero la geografía es solo el límite último, el teórico, el que nunca podremos tocar.

Antes está, por ejemplo, el límite económico: solo se pueden extraer recursos si cuesta menos extraerlos de lo que se paga por ellos en el mercado, es decir si son rentables. Hemos hablado en varios posts de esto. Por eso se están dejando de perforar pozos en Colombia, (tanto que a este ritmo se llegará con suerte a perforar unos 30 o 40 este año, frente a más de 100 el año pasado), por eso se abandonan pozos en Estados Unidos y en otros países. Y por eso, por la nula rentabilidad (entre otras cosas), colapsan economías enteras como la Egipcia, la Yemení o la Siria. Y por eso también se tambalean otras más visibles como la Europea, que sigue de rodillas cuando vamos a hacer 8 años del principio de la crisis. Cada vez es más dificil encontrar recursos energéticos a un coste lo suficientemente bajo como para que se puedan vender en un entorno de sueldos bajos. De esto saben mucho en España, donde el desempleo lleva por encima del 20% por unos 3 o 4 años ya.

En todos estos países que he mencionado, excepto Colombia, el consumo de petróleo baja. En Colombia sube, junto con el del resto de fuentes energéticas. De esto vamos a hablar aquí. Del consumo infinito.

Consumo de energía primaria en Colombia

Las tendencias exponenciales tienen una belleza extraña. Tienden al infinito, a lo inimaginable. Son realidad solo en la teoría, tal vez en la imaginación, pero nunca, en ningún lugar ni en niguna circunstancia pueden ser llevadas a la práctica. El consumo de energía en Colombia pareció seguir esa tendencia entre 1965 y 1997, más de 30 años. Cayó durante un lustro y ahora se recupera para volver a esa senda de la que seguro saldrá más pronto que tarde.

Nunca hemos consumido tanto carbón como hoy, nunca hemos consumido tanto petróleo como hoy, ni tanto gas. De hecho el gas ha sido el gran ganador de la última década y media de consumo energético en este país, a diferencia del resto del mundo donde el gran ganador ha sido el carbón, la más contaminante fuente de energía, que amenza ya al petróleo en ese primer lugar, al menos en términos de volumen.

A pesar de este consumo creciente Colombia sigue siendo un país exportador de las tres energías fósiles. Pero ¿cuánto puede durar esto? ¿Durante cuánto tiempo podremos exportar tanto petróleo?

Hagamos algunos números. Vayamos poco a poco. Empecemos por un escenario irrealmente optimista. Hagámoslo fácil:

– Digamos que la producción Colombiana va a mantenerse en 1 millón de barriles.  Seguramente no mantendrá ese nivel mucho tiempo, pero bueno.

– Colombia consume 300.000 barriles de petróleo diarios. Digamos que el consumo va a crecer al 3% anual de media (ha crecido mucho más los últimos 5 o 6 años)

– Esto quiere decir que exporta unos 700.000 barriles

Con estos datos Colombia dejería de ser exportador neto entre 2054 y 2055. Es decir dentro de 40 años consumiríamos todo el petróleo que producimos. Pero ajustemos un poco el escenario…

Sabemos que los los campos maduros, que son los que producen gran parte del petróleo Colombiano declinan a un promedio del 17% anual! y que solo tenemos reservas para 6 o 7 años. Digamos que para el conjunto de Colombia la producción bajará un 1% anual de media desde 2016 (lo cual implica muchos y  muy abundantes descubrimientos en los próximos años), algo mucho más optimista que lo plantea la ACP.

Incoporando un declive ridículamente mínimo Colombia dejaría de ser exportador de petróleo entre 2044 y 2045, es decir 10 años antes. Solo 30 años a partir de ahora. Con declives más realistas esa fecha se podría acercar bastante más, reduciendo los ingresos del estado, reduciendo los márgenes de beneficio de las empresas, reduciendo empleos y salarios y por tanto acumulando tensiones sociales. Ya lo hemos visto: antes de que lleguen los problemas geológicos o físicos, antes incluso de los límites puramente económicos o financieros, aparecen los problemas sociales que hacen insostenible el consumo infinito.

 

 

 

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s