Señales del cambio

Hace unos 8 años la industria petrolera en Colombia cambió. Se acabó una etapa de declive en la producción y empezó otra de ascenso muy rápido ligada al aumento del precio internacional del petroleo como vemos en la gráfica siguiente:imageEste cambio estuvo estrechamente ligado con el desarrollo y explotación de campos de petróleo pesado y extrapesado como Rubiales y Quifa o Chichimeme que consiguieron no solo reemplazar la producción decreciente de los pozos clásicos como Caño Limón (como vimos aquí) sino aumentar considerablemente la producción hasta llegar al millón de barriles diario en 2012.

5grandesoct14En 2012, hace ya 3 años, hubo otro cambio en la industria petrolera colombiana, obviamente también ligado al entorno internacional del petróleo. A partir de 2012 la producción se estancó al rededor de ese millón de barriles diario. Ese fue también el año en el que el campo más importante de todo el país llegó a su máximo de extracción y empezó a decaer sin que en todos estos años se hayan encontrado pozos de magnitud semejante. Como ya hemos visto, es especialmente significativo que el declive en este pozo empezó cuando los precios internacionales del petróleo estaban históricamente altos por un periodo de tiempo bastante prolongado oscilando entre los 90 y los 120 dolares por barril. Esto solo puede querer decir una cosa: en Colombia y muy particularmente en campos como Rubiales se necesitan precios internacionales por encima de los 100 dolares por barril para que la producción siga creciendo, si todo lo demás permanece constante.

La clave del momento en el que nos encontramos ahora esta en esa última frase del párrafo anterior. Los tecno-optimistas pensarán que me refiero a las mejoras tecnológicas o a la eficiencia en el uso del capital. En este mismo instante estamos empezando un tercer cambio en la industria petrolera colombiana, una vez más reflejo del panorama global.

Con los precios internacionales cayendo hasta el entorno de los 50-60 dolares por barril, la producción colombiana se encuentra a punto de empezar a caer (si no lo ha hecho ya, los datos oficiales, aún pendientes de confirmación, solo llegan hasta octubre del año pasado). Los avances tecnológicos y la eficiencia en el uso del capital no dan abasto para mejorar la situación. Lo que cambia más rápidamente y lo que puede hacer factible una remontada o la viabilidad del sistema entero son los ajustes en la regulación ambiental y la explotación laboral (de estos saben mucho en Estados Unidos: 1, 2) de forma que extraer ese petróleo sea mínimamente rentable, aunque solo sea para los bolsillos de algunos.

Con el objetivo de retrasar la entrada en esta etapa de declive (algo inevitable) y empezar una nueva etapa de crecimiento (algo poco probable) en Colombia llevamos tiempo asistiendo a varios cambios que van en esa dirección. Algunos ejemplos: El decreto 2041 por el que se modifican los protocolos de licenciamiento ambiental (lease, por el que se reducen los controles y los plazos para otorgar licencias mineras) y la lucha que ya es jurídica contra el mismo. Las protestas en las sedes de Ecopetrol por las condiciones laborales. Las alertas desde todos los ámbitos de que si la situación no cambia (es decir, si el gobierno no acepta el chantaje de las empresas para mejorar sus condiciones en materia fiscal, ambiental y laboral), la producción puede empezar a caer dramáticamente en el medio plazo. Estas son solo las señales del cambio más evidentes, la entrada en la etapa del declive petrolero esta a punto de llegar. Bienvenidxs!

Advertisements

3 comments

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s